Hoy estábamos todos, pero no estabas vos.
Creo que fue la primera vez que nos reunimos, o al menos la primera en la que yo participé.
Me sentí sola, me faltó tu abrazo. Me faltó verte armando grupo (como siempre) y escuchar tu risa de fondo.
Que bronca, que injusto es que no estés acá.
Lo único que no extraño es llegar una tarde de domingo y que claves el televisor en algún canal de fútbol.
Pero lo más loco es que, en realidad, hasta eso también extraño.
25 mar 2018
21 mar 2018
1 (29.I.16)
Cosas que pasan de noche
¿Qué soñás?
Cuando te despertás con la nuca húmeda,
la respiración entrecortada
y el corazón tan agitado
que asusta.
¿Qué soñás?
No sabés qué significa, pero suele haber agua
y una familiaridad espeluznante
con una vida que te resulta
cada día más ajena.
¿A dónde vas?
Cuando la memoria se activa
cruel, inconsciente
llevándote de la mano por los bosques más oscuros.
A dónde vas?
Cuando añoras un dolor que ya no existe
cuando no te reconocés
y el espejo te devuelve
la foto en sepia de una
extranjera.
El viento en la ventana
grita, está furioso
y justamente, el miedo más enorme
es no saber
por qué.
Tristeza en dos partes
Tengo un dolor en el pecho
al que quisiera cavarle una tumba.
Tirar tierra encima
apisonarla,
esperar hasta que crezca el pasto.
Que se llene de flores
y en primavera,
cuando lleguen las mariposas
bailar y probar nuevos juegos en ese jardín.
Pero aún si pudiera hacerlo
estoy segura,
me convertiría en lluvia.
Cientos de gotas filtrándose
por las ínfimas grietas laberínticas,
llegando otra vez a ese espacio que arde,
desnudo.
Hasta convertirme de nuevo en esta masa
sin forma ni sentido.
En este estanque pantanoso
que te llora cuando duerme.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

