23 jul 2016

Esperando a que salga de la quimio

Hace más de tres años que vivo con el corazón en la mano la mayor parte del tiempo.
No sé lo que se siente vivir una situación límite o una enfermedad grave en primera persona, pero sí aprendí lo que se siente tener miedo casi todo el tiempo.
Un miedo inconmensurable de perder algo que uno entiende casi como la propia vida, aunque se equivoque.
Tal vez me equivoque, pero creo que no hay algo tan doloroso como ver sufrir a los que se ama. La impotencia de no poder hacer más, que por momentos me hace sentir inútil. Sé que no lo soy, pero como el dolor sigue ahí, aún así lo siento.

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